Sobre la buena suerte

Consideramos que lo extraordinario es lo que necesita de la suerte para suceder, ya que la probabilidad de que suceda es extremadamente baja. Por el contrario, consideramos que lo normal no necesita de la suerte para su existencia, puesto que su probabilidad de darse es elevada. De tal manera, nos admiramos de sobremanera cuando algún suceso extraordinario nos sucede, y creemos, sin ninguna duda, que la probabilidad de que este hubiera acontecido debía de ser extremadamente baja. De tal manera, y en el caso de que el suceso nos haya sido beneficioso, concluimos que hemos tenido buena suerte.

Pero, reflexionemos por un momento sobre el hecho de considerar un suceso extraordinario como algo fuera de lo normal. ¿Es cierto qué los sucesos extraordinarios poseen una baja probabilidad de suceder? No. Consideremos el conjunto de todos los sucesos extraordinarios. Si pensamos en tal enorme conjunto, nos daremos cuenta de que la probabilidad de que uno de sus elementos constituyentes suceda es, en realidad, elevada. Al contrario, lo extraño sería que no sucediera ningún suceso extraordinario.

Sumando la probabilidad de todos los sucesos extraordinarios que pueden darse adquirimos consciencia de que, aunque todos ellos son acontecimientos con baja probabilidad, el conjunto de acontecimientos extraordinarios tiene una elevada probabilidad de suceder. Por tanto, es lo normal que ocurran acontecimientos extraordinarios, y lo extraordinario sería que no sucediera ningún hecho fuera de lo normal.

Tomado aisladamente, es extremadamente raro que nos suceda un acontecimiento extraordinario concreto, como que nos toque la lotería. Pero una infinidad de cosas extraordinarias pueden sucedernos: que nos toque la lotería, que se nos pinche la rueda del coche, encontrar un billete de 10€ por la calle, conocer a nuestra media naranja en el metro, pisar las deposiciones de un perro, que justo nos detengamos en medio de la calle al recibir una llamada y que unos centímetros delante de nosotros caiga una maceta, etc. Es extremadamente raro que nos suceda uno de los acontecimiento citados en particular, pero no lo es que nos suceda uno de ellos en general.

Por ello, si pensamos en todas las cosas extraordinarias que podrían suceder nos daremos cuenta de que lo extraordinario sería que no sucediera ninguna.

Imagen 7

AGL

Anuncios

4 thoughts on “Sobre la buena suerte

  1. Estoy de acuerdo. Lo normal es que no pasen cosas normales. Aunque de nuevo, la definición de normal no es más que una invención humana para determinar lo común y habitual. Poro solo es común y habitual aquello que tu consideras así desde tu perspectiva. Puede que tu vecino este loco y siempre este tirando macetas, o puede que en tu calle vivan mucho perros y siempre estés pisando mierda (por lo que lo extraordinario ahí deja de serlo).

    En relación a la suerte, tal cosa no existe fuera de la mente humana. La suerte es una percepción que trata de explicar porque te sucede algo sin que tu hayas tenido el control total para provocarlo. Personalmente me gusta asociar esta idea de suerte al karma, puesto que si te pasan cosas sin que “realmente” te las merezcas significará que deberás dar tanto como has recibido y de esta forma la suerte pasa a ser una herramienta perceptiva que te ayuda a ser mejor.

    1. Lo que mencionas del karma me parece muy interesante. Pues no deja de ser una de esas idea que, independientemente de su verdad o falsedad, tienen la fuerza de guiar el comportamiento de las personas. La creencia en Dios es otro ejemplo clásico: independientemente de que exista o no, si un sujeto cree en Dios se comportará siguiendo las normas de la moral cristiana. En algunos casos estas ideas pueden inducir a comportamientos perjudiciales, no solo para el sujeto sino para muchas otras personas, cierto. Siguiendo con el ejemplo que te ponía, la inquisición también se justificaba por la creencia en Dios. En cualquier caso, lo bello del tema es que una idea, que no es nada físico ni material, sino un ente inmaterial y trascendental, pueda influir, de hecho, en mundo físicio. Como una idea, algo tan etero y brumoso, puede ayudarte a ser mejor.

  2. Vuelvo a estar de acuerdo con todo lo que dices. Aún así creo que he matizado poco con la referencia al Karma. Parte de Zero e imagínate que la vida es como un juego que progresa por fases/niveles. Bien ahora asume que la mala suerte no es más que una parte del nivel que necesitas superar para poder pasar al siguiente nivel. Dicho esto la idea del Karma es la siguiente: si no te rindes, afrontas tu mala suerte y superas esa traba (causada por la mala suerte) pasarás a un nivel superior en el juego de la vida (como persona habrás superado dificultades para las que no estabas preparado y eso incrementa tu valor como jugador en la vida además de hacer más eficiente tu percepción de la vida). Con esto quería diferenciar un poco la idea de religión con la del karma, puesto que el karma es desde y hacia uno mismo, mientras que la religión implica consecuencias directas sobre otros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s