Nuestra sociedad futura y el fin del Capitalismo.

Expongo a continuación cual será, en mi opinión, la sociedad del futuro, y porque, en algunos años, el capitalismo desaparecerá, en contra de lo expuerto en El fin de la Historia.

I. El Capitalismo y el Mercado

El término capitalismo es sin duda alguna una de las palabras más cargadas de ideología que existen, tanto en forma positiva como negativa. En principio, todo el mundo debería estar de acuerdo en definirlo como un sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad de mercado (al menos, algo así nos dice la RAE), sin entrar a valorar el bien o el mal que producen en nuestra sociedad la privacidad de los medios y el libre mercado.

Ahora bien, más importante aún que la privacidad de los medios de producción es la existencia del mercado, no tanto para el capitalismo, sino para todo sistema económico en general (también los Gremios Medievales necesitaban un mercado para existir). Y un mercado es, ante todo, la confluencia de una oferta y una demanda en el acto de uno o varios intercambios de bienes o servicios. No tiene porque haber un lucro o beneficio en alguna de las partes, y tampoco tiene porque haber un intercambio monetario para que haya mercado (un economía basada en el trueque, por ejemplo, también forma un mercado).

La base del mercado es el intercambio. Pero la base del intercambio es algo mucho más esencial: la escasez de recursos. En nuestro mundo, absolutamente todos los recursos son escasos, y por ello hay economía. Si los recursos no fueran escasos, no existiría mercado alguno. Imaginemos a tres hombres viviendo en una isla desierta en la que hubiera infinitas palmeras con infinitos cocos, y que los tres tuvieran el mismo acceso a ellos. Podría formarse un mercado de cabañas (si uno de ellos las construyera mucho mejor que los otros dos) o de pesca (si uno de ellos estuviera en posesión de la única caña de pescar). Así por ejemplo, el constructor de cabañas podría intercambiar la construcción de una cabaña por X pescados. Pero jamás podría formarse un mercado de cocos, pues no representarían un recurso escaso: ¿Quién de ellos, en su sano juicio, querría intercambiar pescado (con lo que costaría conseguirlo) por cocos (pudiéndose obtener estos sin esfuerzo y de forma gratuita e ilimitada)? Teniendo esto en mente, vayamos a ver que es eso de la energía nuclear de fusión.

II. Energía nuclear de fusión.

Hay dos tipos de energía nuclear, la energía nuclear de fisión (la que tenemos actualmente) y la energía nuclear de fusión (nuestro futuro).

(1) La fisión consiste en fisionar (dividir) átomos, normalmente de uranio o plutonio. Al romperse el átomo, se libera una gran cantidad de energía que puede transformarse en electricidad y ser usada para la industria o el consumo.

El problema de la energía nuclear de fisión es el que todos conocemos: genera residuos radioactivos muy difíciles de tratar, que tardan muchos años en desaparecer y son altamente perjudiciales para la vida.

(2) Sin embargo, la fusión nuclear consiste en lo contrario, en juntar dos átomos, normalmente de hidrógeno. Al hacerlo, también se libera una gran cantidad de energía, con la diferencia de que el residuo principal de la reacción es Helio, un gas noble que no interacciona con nada, incluido el cuerpo humano (también se desprenden neutrones, que pueden llegar a producir ciertos residuos radioactivos, pero mucho menos perjudiciales que en el caso de la fisión y con una vida mucho más corta; además, se cree que este hecho podrá ser eliminado en el futuro o disminuido hasta niveles mínimos).

Una central nuclear de fusión es segura al 100%, ya que en cuanto se corta la electricidad la reacción se para y el calor se disipa, por lo que si hubiera un problema en el núcleo la situación no tendría mayores consecuencias, y como no existen productos radioactivos intermedios no hay que tomar mayores medidas de seguridad.

¿Por qué no se ha inventado ya? Porque al realizar una fusión nuclear estable la temperatura sube a entre 100 y 200 millones de grados, y no hay material en todo el universo que aguante tal temperatura (de hecho, la fusión es lo que se da en el interior de las estrellas, que, como sabemos, no son sólidas). Sin embargo, se están desarrollado sistemas para permitir la fusión. Ya que la reacción no puede ser realizada en un “recipiente”, porque no aguantaría semejantes temperaturas, se intenta crear un campo magnético que funcione a modo de “recipiente” para llevarla a cabo. Se calcula que empezaremos a disfrutar de energía de fusión en el 2050.

III. El fin del Capitalismo y la Economía

Ahora bien, nótese una cosa. Cuando la energía nuclear de fusión esté altamente desarrollada (y digo altamente desarrollada, lo cual no ocurrirá en el 2050, sino, probablemente, mucho después), el hombre tendrá acceso, en la práctica, a una fuente de energía infinita. Pues el “combustible” o materia prima para poner en marcha la fusión son dos átomos de Hidrógeno, y estos se encuentran en la naturaleza y a nuestro alcance en número prácticamente infinito. Por ello, en un proceso de fusión muy desarrollado y altamente eficaz, el coste de la energía será prácticamente 0, y la cantidad de energía a la que tendremos acceso, prácticamente ilimitada.

Así pues, llegará día en que la energía podrá ser ilimitada y gratuita. Y ahora viene la segunda gran revelación. Todos conocemos la famosa ecuación de Einstein:

¿Qué nos dice esta ecuación? Que la energía y la materia son formas distintas de la misma cosa, equivalentes entre sí según dicha ecuación. ¿Y para qué nos sirve esto? Para entender que podemos transformar energía en materia, y por tanto podemos conseguir la materia que queramos si tenemos la suficiente energía (y tecnología). Hoy en día ya es posible crear diamantes o petróleo en un laboratorio. El problema es que el proceso es muy caro, por la alta cantidad de energía que se necesita, y sale más barato ir a buscar los diamantes a las minas o el petróleo bajo el mar.

Pero con energía ilimitada y un adecuado desarrollo de la tecnología, podremos llegar a transformar dicha energía ilimitada en lo que queramos. “Creando” en un laboratorio tomates para comer, tejidos para la ropa, ladrillos para construir casas o papel para publicar libros (si el papel todavía sigue existiendo). Y además ¡de forma prácticamente gratuita! pues lo necesario para crear tales cosas (la energía) no tendrá prácticamente coste de producción.

Así pues, en tanto que los recursos ya no serán escasos (todos podremos tener cuanta comida, ropa, o ipads queramos, a un coste cero) no habrá mercado, pues las cosas materiales dejarán de ser escasas. Todos los bienes, desde la comida a los coches, pasando por los ordenadores portátiles, se convertirán en los cocos de nuestro ejemplo anterior.

IV. La Sociedad de Fusión

A priori, lo único que la energía de fusión no podrá eliminar serán los servicios, aunque de algunos podría llegar a encargarse la tecnología, y no el hombre. Si la IA avanza lo suficiente, los abogados o médicos del futuro podrían ser robots… Aunque ello sea quizás aventurarse demasiado.

En cualquier caso, supongamos que algunos servicios necesitarán ser cubiertos. Ingenieros para mantener las máquinas, médicos para curar las enfermedades, diseñadores para diseñar la ropa (ya que no creo que la energía de fusión logre acabar con la moda), etc.

Esta sociedad plantea muchos problemas. Por ejemplo, ¿quién decidirá por propia voluntad convertirse en médico y trabajar algunas horas si ya tiene acceso a todos los bienes que pueda desear? Quizás la solución sea la siguiente: a cambio de disfrutar de recursos ilimitados, cada ciudadano deberá aportar un servicio a la sociedad.

Ahora bien, puesto que habrá una gran demanda de personas para unos pocos servicios, las horas de trabajo serán muy escasas. Quizás trabajando tres meses al año de médico o constructor fuera suficiente para cubrir el servicio a la sociedad.

Hay muchas otras preguntas que responder sobre una sociedad con recursos ilimitados. Aunque lo cierto es que, al vencer el hombre la necesidad de buscar sustento, la política se erigirá como su actividad principal.

¿Qué pasará cuando el mundo se percate del potencial de la energía de fusión? Algunos, seguro, no querrán oir hablar de recursos ilimitados. Y por ello, la revolución del futuro será una revolución por la energía.

AGL

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3 thoughts on “Nuestra sociedad futura y el fin del Capitalismo.

  1. Siempre he pensado que si cabe en tu cabeza es posible. Julio Verne no era más que un tipo inquieto y bien informado.
    Lo que yo supongo de todo eso es que dibujas al hombre como simple materia (deduzco que eres de izquierdas en tu fuero interno, por tanto un materialista). Porque si el fin es simplemente existir yo llego aún más lejos… sabes que hay un numeroso grupo de científicos muy serios que han vaticinado e investigan la vida eterna (salvo traumatismo grave) y que el fin de nuestra especie es poblar el universo aunque sea a base de mutar deliberadamente nuestra organismo?

    Por el momento yo solo veo que hay ciertos individuos que me hacen mantener la esperanza y muchos otros que me hacen perderla. En el corto plazo observo una vuelta a la Edad Media en lo que a economía se refiere. Has leído algo sobre lo que ya tiene nombre en EEUU y que hace años que vengo hablando en mis cenas con amigos? Se llama el Maker’s Movement.

    Después de eso quiero esperar un nuevo Renacimiento de las ideas.

  2. Yo creo que el dinero y el mercado de lo ilimitado existirá, se impondrá una escasez artificial para evitar que los seres humanos nos durmamos en los laureles y no seamos vagos, para que tengamos motivaciones y sigamos superándonos porque si nos dan todo hecho, tenemos el riesgo de que la sociedad colapse. Esto no significa que en el futuro siga existiendo gente que no tenga casa y muera de hambre por ejemplo como hay ahora, no, el concepto de pobreza en el futuro lejano existiría pero sería distinto al de ahora. En ese futuro, sería pobre el que no pueda pagarse una determinado artículo que esté de moda o algo así, algo que esté relacionado para el ocio pero, las necesidades básicas, las de más abajo de la pirámide de Maslow, las tendrá garantizadas nada más nacer sin hacer nada, bueno, tendrá que trabajar 1 hora al día como mucho para mantener ese mínimo, será un acuerdo que se haga en todas las comunidades. Vamos que, nadie pasará hambre ni frío y todo el mundo tendrá un techo decente donde vivir.
    Los estados-nación no existirían tampoco, lo que habría sería anarquía total, cada comunidad se gestionaría por sí misma pero seguiría manteniendo relaciones con las demás,
    Las personas, después de su trabajo diario de 1 hora, se dedicaría a lo que más le guste. Diseño de coches voladores, diseño de ropa, diseño de videojuegos retro, deportistas de élite, escritor, dibujante, cantante…y pondrían a sus creaciones al merced de todos para que las votaran. La obra de un escritor por ejemplo, si es la más votada, es decir, la que más gusta, sería la que más dinero recibiría. Con ese dinero su creador podría ir en limusina voladora a donde quisiese, comprar la ropa que quiera, ir al partido de fútbol que quisiese, etc. Sería la moneda del futuro, que sólo serviría para el ocio. Si quieres disfrutar de un crucero de lujo, o quieres una casa más grande, ganatelo, haz algo que guste a los demás. Así será la cosa creo yo. Pero con las cosas básicas y realmente necesarias para vivir, serán gratis, bueno, a cambio de esa hora de trabajo pactado. Así que habrá dos clases: los llamados “dependientes” que serían los que viviesen con las necesidades básicas cubiertas gracias al pacto de trabajar una hora diaria para la comunidad,(tendrán ropa decente, una casa decente con agua y electricidad y comida incípida pero nutritiva suficiente para estar bien alimentado, y todo eso a cambio de trabajar una hora diaria para la comunidad) y los “independientes” que serían aquellos que no dependen de la comunidad sino que pueden pagarse ellos solitos las necesidades básicas y que podrían acceder gracias a sus obras muy botadas pues caprichos de lujo como comida de buen sabor, ropa lujosa, viajes en limusina de lujo, mansiones, esas cosas. Un gran ejemplo sería pues una superestrella del fútbol o algún deporte popular. Ése con lo que gana de ahí, no necesitaría trabajar para la comunidad, sería independiente. Otro ejemplo sería un director de cine famoso, aclamado por el público, siendo sus películas las que más gustan.
    Y así es como yo me imagino el futuro de la sociedad, que yo ni mis hijos verán pero sí mis nietos si ninguna supernova cercana nos explota cerca o algún asteroide enorme se estrella, o una erupción de un supervolcán o una autodestrucción de la especie causada por el cambio climático o una guerra mundial impide.

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