2/5. El hombre con cabeza de pájaro y el pene erecto

1. ¿Por qué tiene el pene erecto?

George Bataille nos propone en Las lágrimas de Eros una visión poco tradicional del Homo Sapiens:

…al Homo Sapiens, lo conocemos actualmente por signos que no sólo nos impresionan por una excepcional belleza (sus pinturas son a menudo maravillosas), sino porque constituyen el múltiple testimonio de su vida erótica. El origen de esta emoción que designamos bajo el nombre de erotismo… diferencia el hombre del animal.

Como explica, hay que diferenciar entre la mera actividad sexual, propia de los animales, y el erotismo, actividad que sólo se da en el hombre. Y según Bataille, el erotismo sustituyó a la actividad sexual debido a que el hombre adquirió consciencia de la muerte:

…es debido a que somos humanos y a que vivimos en la sombría perspectiva de la muerte el que conozcamos la violencia exasperada, la violencia desesperada del erotismo.

La discreción, el embarazo y el sentimiento de incomodidad que el hombre muestra en la conducta sexual recuerdan, en cierto sentido, nos dice, a los experimentados frente a la muerte y los muertos. La argumentación de Bataille no es demasiado contundente, pero el material que ofrece nos deja, en cierto sentido, estupefactos: la vinculación parece estar ahí, de alguna manera:

Esta pintura, que data aproximadamente del año 13.500 a.C., se encuentra en el fondo de un pozo de la caverna de Lascaux. En ella podemos ver a un animal, seguramente un bisonte, herido de muerte: una lanza lo atraviesa y sus intestinos le cuelgan del vientre. Aun así, se nos presenta invistiendo al misterioso hombre con cabeza de pájaro que se haya ante él, probablemente un chamán o un cazador, que se desploma ante nuestra mirada, con los brazos abiertos. Y en ese momento tan próximo a la muerte del hombre con cabeza de pájaro, no podemos dejar de sorprendernos ante un hecho: tiene el pene erecto.

¿¡Por qué!? ¿¡Por qué tiene el pene erecto!?

2. El trabajo hizo al hombre

Mas adelante, Bataille reconoce el trabajo como el fundamento del ser humano, como la mayoría de antropólogos de principios de siglo XX, y lo sitúa como el origen de la antropogénesis, como aquello que alejó al hombre de su animalidad:

Está claro que el trabajo liberó al hombre de su animalidad inicial. El animal se convirtió en humano a causa del trabajo. El trabajo fue, ante todo, el fundamento del conocimiento y de la razón. La fabricación de útiles de trabajo o de armas fue el punto de partida de los primeros razonamientos que humanizaron al animal que éramos. El hombre, dando forma a la materia, supo adaptarla al fin que le asignaba. Pero esta operación no transformó únicamente la piedra, a la que las esquirlas que le sacaba iban dándole la forma deseada. El hombre se cambió a sí mismo: es evidente que el trabajo hizo de él el ser humano, el animal racional que somos.

Esta es, por tanto, una posible respuesta a la antropogénesis: fue gracias al trabajo que el hombre se distanció del animal y se convirtió en un ser ontologicamente diferente, aunque biológicamente siguiera y sigue estando en el mismo nivel.

Cual sea esta característica que produjo el trabajo, y que es la causante de la diferencia ontológica del hombre con respecto al animal, es un tema que habrá que analizar en otro lugar. Históricamente se ha dicho que es la razón, o la consciencia, o el lenguaje. Pero la filosofía ha mostrado que el tema es mucho más complejo.

AGL

Más sobre la antropogénesis: 1/5 ¿Alguien dijo Australopithecus?

Anuncios

One thought on “2/5. El hombre con cabeza de pájaro y el pene erecto

  1. Esto me recuerda una comida en Santiago de Compostela hace años, a la que asistían entre otros, el director de las excavaciones de Atapuerca, el Conselleiro de Cultura, un amigo que organizaba el simposio y yo que ese día era un intruso. Fué muy divertido porque nadie se conocía y todos daban por hecho que los asistentes éramos destacados miembros de la comunidad científica, lo que me dió la oportunidad de interpretar un papel típico de las comedias que siempre había deseado hacer.
    Llegué el último a la mesa y todos estaban medio tiesos intentando mantener una apariencia correcta acorde con la situación.
    En un momento de la conversación empecé a preguntar al director de las excavaciones sobre sus avances y todos ponían mucha atención. Contó que habían descubierto que los fósiles mostraban que ya eran diestros o zurdos porque la mayoría de los cráneos mostraban cicatrices de golpes en el lado izquierdo de la cabeza. Aunque yo ya conocía el detalle, todo el mundo se mostró como asombrado a lo que yo le respondí muy serio que podría deberse efectivamente a ello o que ya en esos tiempos las mujeres ya se dejaban la puerta de los armarios de la cocina abierta. Así, a los dos minutos de presentarme ya estábamos todos riendo como si estuviésemos en la partida de tute de los jueves. El conselleiro se reía mucho mientras me decía, “qué hijo de puta”, fué lo más razonable que le escuche ese día.
    Ya hablando en serio le pregunté si no le parecía extraño que una especie que había sobrevivido mucho más tiempo que nosotros, en condiciones más extremas y que eran más altos y fuertes que nosotros, sucumbiesen como decían ante la llegada del homo sapiens, con el que llegaron a convivir, o debido a algún virus sin que ninguna mutación pudiese lograr salvarle, como sí hemos hecho nosotros ante muchas enfermedades. Luego le pregunte por un famoso caso de una niña hallada en Portugal, que parecía tener rasgos de las dos especies. Me dijo que no conocía el caso pero que veía dificil que nos hubiésemos cruzado.
    Recientemente se ha podido elaborar un mapa del ADN mitocondrial de neandertales y parece que efectivamente conservamos raíces idénticas y aunque eso también podría indicar un antepasado común, a mi me parece más lógico que hallamos podido cruzarnos. De hecho ahí tenemos a Pujol del Barça por ejemplo…

    En cuanto a lo de la pirola empalmada que cuentas, te diré que yo cuando tengo gripe me la paso empalmado todo el tiempo. Será porque debemos asegurar nuestra herencia antes de caer muertos? Es posible, incluso conozco casos de tíos que terminaron sus días justamente intentando llevar a cabo dicho propósito. A mi también me gustaría acabar así, para lo que dedico todo el tiempo posible al asunto, a ver si aumento mis probabilidades.

    Respecto a tu teoría del trabajo, la descarto. Aquí cerca tengo varios especímenes bípedos sin plumas que hace tiempo que no trabajan y siguen siendo igual de animales que cuando tenían empleo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s